Siento traeros hoy un relato como este,
pero es la cruda realidad. Un oso sufre en solitario en la montaña
cantábrica. Lleva un lazo de acero clavándose en su cuerpo a la
altura de la cintura. La Fundación Oso Pardo y Fapas están
trabajando desde entonces en la búsqueda del plantígrado, pero es
dificilísimo porque sólo le vieron en aquellos días a larga
distancia con telescopio, que es como se descubrió la gravedad de
su estado.
Fue visto por primera vez el 19 de agosto por un hombre
que avisó a la Fundación Oso Pardo; ellos le localizaron e
hicieron la foto. El oso está entre Degaña (Asturias) y Páramos
del Sil (León). Toda una operación había sido preparada pero ayer
me decía Roberto Hartasánchez, presidente de Fapas, que el oso no
aparece. Y esto es preocupante porque puede haber muerto o estar
empeorando su estado, escondido en los bosques. Un oso está
sufriendo horrores en la montaña cantábrica. Un oso pardo
cantábrico está a punto de morir, si no lo ha hecho ya, de una
forma absurda.
¿Quién puede poner un lazo y para qué?. Muchos no lo sabréis y por
eso he creído importante ponerme a contaros esto a pesar de que es
muy tarde por la noche.Pues resulta que Fapas ha llevado a cabo un largo trabajo de investigación y ha descubierto que 160 establecimientos asturianos, la mayoría restaurantes, están vendiendo carne de caza salvaje.
En Asturias se cazan anualmente de forma legal unos 5.000 jabalíes nada más y nada menos. Pero también venado, corzo o rebeco. Está sucediendo que se está vendiendo mucha de esta carne salvaje a los restaurantes sin pasar por un control sanitario-veterinario previo. Por lo visto es algo muy habitual. La mitad de la carne legal de jabalí se consume sin control sanitario (por ejemplo, 100 toneladas de carne). Pero además está la venta de carne de animales cazados furtivamente, especialmente con trampas ilegales, y que, por supuesto, tampoco pasa por controles sanitarios.
Aquí
tenéis una foto de un jabalí agonizando en un lazo de acero (foto
de Fapas). Estos furtivos abastecen a los restaurantes cuando ha
terminado la veda de caza. Teniendo en cuenta la cantidad de
trampas furtivas que son encontradas entre Fapas, Fundación Oso
Pardo y Seprona, se supone una cantidad enorme de carne salvaje
ilegal. Fapas va ahora a informar a los establecimientos, ha
tomado cartas con la Consejería de Salud y Servicios Sanitarios de
Asturias y con el Seprona. Esos lazos de acero que siembran los
furtivos en el monte son la peor lacra para la población de oso
pardo que nos queda en España.Aquí abajo tenéis una foto de las que Fapas ha logrado con su trabajo de fototrampeo con cámaras de inflarrojos y gracias a la cual se descubrió a esta osa con la terrible marca en su carne de un lazo de acero del que ve tú a saber cómo logró liberarse. Bueno, esta es la cruda realidad de lo que sucede por ahí. Que lo sepáis. Que veáis que hay gente a la que apoyar en su dedicada labor y que hay mucho por hacer. Y que tengáis en cuenta la consecuencia de cada uno de vuestros actos, como siempre os digo. En este caso, la carne ilegal se vende porque otros la consumen. Ojo entonces con estas cosas. Y recordar que HOY hay un oso que sufre en la montaña cantábrica, si es que aún vive.








