LA QUERIDA HVALA y RECUERDO A FRANSKA.

Desde Anagef nos hemos opuesto desde el primer momento al acoso y captura de la osa Hvala en el Pirineo. Desde que saltó la alarma (ver "¡Es parda!... intensos momentos para los osos"), nos pusimos en marcha en un trabajo frenético enviando información, comentarios y artículos a diferentes medios de comunicación mostrando nuestra desaprobación ante la persecución de los últimos osos del Pirineo y contra la actividad cinegética. Cazadores y ganaderos, así como personajes relacionados con el mundo del turismo de nieve, aprovecharon rápidamente la oportunidad para arremeter duramente contra los proyectos de conservación del oso pardo en nuestras montañas. Los motivos eran los siguientes, ya expuestos en otros artículos que hemos publicado: por un lado, los ganaderos quieren poder dejar el ganado libre en la montaña sin necesidad de trabajar con él pero cobrando las jugosas subvenciones que intentan armonizar su actividad con la conservación de la naturaleza; por otro, los cazadores quieren seguir ejerciendo su vergonzosa y execrable actividad sin limitación, pues el oso presenta para ellos un cúmulo de limitaciones que no quieren soportar; y por último, los gestores y promotores de las actividades de turismo destructivo de la nieve, a los que les gustaría quitar de en medio el molesto obstáculo de la conservación del oso pardo en las montañas para seguir destruyéndolas con sus despreciables y bochornosos proyectos.

Anagef y Fapas enviaron cartas y finalmente una nota de prensa que dio a conocer la veracidad de lo que se esconde tras el ataque a los osos pardos del Pirineo.

Hvala pertenece al último grupo de 5 osos eslovenos del programa de reintroducción de la especie, que fue totalmente exterminada por los cazadores en el Pirineo central y oriental. Franska, Balou, Palouma y Sarousse son los otros osos que se liberaron en 2006.

Pero ya sólo quedan 3. Palouma murió al despeñarse desafortunadamente poco tiempo después de llegar al Pirineo, un lugar aún desconocido para ella.

La pobre Franska vivió una historia muy triste. Se creyó que era más joven, pero resultó que había vivido felizmente en los bosques de Eslovenia durante 17 años. La pobre fue capturada cuando tenía su vida hecha. Fue llevada al Pirineo con la esperanza de un futuro próspero.

                                    

Pero fue perseguida ilegalmente por ganaderos y tiroteada varias veces. Huyó y en su búsqueda de la paz atravesó un autopista y fue atropellada por dos vehículos. Su cuerpo quedó tendido en el asfalto.

Triste fin para el rey de las montañas. Los ganaderos están impunes. En el pico d´Artouste, los montañeros han abierto una vía que han bautizado en homenaje a la osa con el nombre de "las tribulaciones de Franska". Porque hay "usuarios" de la montaña que sí que aman a los osos y saben convivir con la naturaleza.

Y el oso Balou... ay el oso Balou. El pobre camina cojo tras el disparo supuestamente fortuito de un cazador en una batida de jabalíes a principios de septiembre.

Agradecemos a todos los grupos que han trabajado por ayudar no sólo a Hvala sino a la causa de la conservación del oso en el Pirineo y muy especialmente a Ipcena, cuyo papel ha sido de especial trascendencia.