La supervivencia de una
tortuguita hasta la edad adulta es un auténtico milagro de la VIDA.
La invasión turística es la mayor causa de la desaparición de las
tortugas marinas. El turismo masivo que destruye las playas de
puesta. El turista insensato que clava la sombrilla en la arena,
sobre el nido que con tanto mimo cavó la madre tortuga durante toda
una noche de duro sufrimiento y riesgo vital. El turista que con la
sombra de su sombrilla y su toalla está interviniendo en la
incubación solar de los huevos; esos huevos que la tortuga sólo pone
cada dos o tres años y no antes de haber cumplido unos 20 años de
supervivencia casi imposible en el mundo que vivimos.
El turismo que destruye la
playa, que la llena de luces que confunden a las tortuguitas que
salen del cascarón y que acuden a la llamada del mar siguiendo el
mensaje de la Madre Naturaleza, el mismo mensaje que siguieron desde
hace cientos de millones de años sus ancestras y que es el de
dirigirse hacia el reflejo de la luna en las aguas. El turismo
masivo que tantas y tan terribles catástrofes ha causado y está
causando a lo largo y ancho de las costas. El turismo "a toda
costa".
Para controlar este tema, estas
playas turcas se están gestionando con vigilancia y normas bajo ley.
La guardería del Área de Especial Protección para las Tortugas
Marinas de Köycegiz/Dalyan nos puso al corriente de cómo están
gestionando la protección de estas playas en toda la zona. Hay una
serie de normas que han de cumplirse, por Ley, por parte de todos
los visitantes. Lo principal es que a partir de las 20 horas la
playa ha de quedar vacía. Sólo la guardería tiene acceso al área de
puesta de las tortugas. Las tortugas pueden empezar a arribar a la
playa en cualquier momento tras el ocaso, dependiendo de las mareas.
La playa está delimitada en sus zonas de permanencia sobre la arena.
Hay una zona libre, que es la batida por el mar, donde no hay
puestas. Tras ella hay una zona prohibida en la que uno puede
caminar pero no permanecer con su toalla, estando prohibido hacer
sombras y clavar sombrillas. Esta zona abarca hasta una considerable
distancia del mar, delimitada por unas estacas. He aquí una foto
denuncia de una familia que no quiso tener en cuenta la normativa,
por lo que hubo que dar aviso a la guardería.
Como
veis, la sombrilla está clavada dentro de la zona prohibida y
creando sombras con toallas y bolsas.

Aquí veis la huella de una tortuga hasta el lugar donde están ocultos los huevos bajo la arena, y la huella de regreso al mar. De todas formas, las estacas son casi a nivel orientativo, pues hemos comprobado que muchas tortugas las pasan ampliamente. En esta imagen se ve un nido que había sido hecho el 8 de junio según los datos de los guardas y que había sido saqueado por algún predador durante la noche. Los cascarones de los huevos estaban esparcidos. El nido estaba cavado muy lejos de la orilla del mar y la tortuga había superado ampliamente la línea de estacas.

En
esta imagen podéis ver a una tortuga comiendo de la misma mano de
los pescadores. En algunas ocasiones la hembra arremetía contra el
macho bajo el agua y el sonido que producía la potencia de su
avance y el choque de sus caparazones era impresionante.









