BAUTIZO MARINO DEL GRUPO ITINERANTE "ROOTS & SHOOTS EXPLORADORES DEL PLANETA AZUL" CON JANE GOODALL EN DRAGONERA

                             

Los días 23 y 24 de julio de 2008 vivimos la magia memorable de la visita de Jane Goodall en Mallorca. Su mirada es directa, dulce y sincera y refleja serenidad;  pueden descubrirse profundos mensajes tras esos ojos conectados directamente con las selvas donde se encuentran las raíces naturales de la Humanidad.

Con nosotros conoció Jane al viejo olivo del centro de Palma, testigo de tantos sucesos acaecidos a lo largo de su multicentenaria vida, e inmediatamente, dentro de aquella selva de edificios, gentío y tráfico, se acercó a él y le dedicó unos minutos, comunicándose de alguna forma con el anciano árbol.

En el Museo de Arte Contemporáneo de Es Baluard asistimos al acto benéfico en el que Jane dio una bonita conferencia; los asistentes, entre los que se encontraban las autoridades de la Consellería de Medio Ambiente de Baleares y de Mallorca,  colaboraron con su aporte para los proyectos que se llevan a cabo en el Santuario de Tchimpounga, en Congo, un lugar maravilloso creado por Jane donde se realiza una encomiable labor de conservación, de educación ambiental y de apoyo a las comunidades locales y donde se cuida con cariño a 138 pequeños chimpancés huérfanos cuyas madres han sido asesinadas, además de algún que otro adulto que sido salvado felizmente del calvario de la prisión injusta. El objetivo es reintegrarlos de nuevo,  en la medida de lo posible, en la Naturaleza que les vio nacer y, en todo caso, proporcionarles unas condiciones de vida lo más dignas y llenas de felicidad posible.

No hay nada comparable con un relato de la selva contado en directo por Jane. De pronto se sumerge ella en un ambiente al que es capaz de llevarte y de pronto puedes ver los árboles al amanecer "aún embebidos de los misterios del último sueño la noche", escuchar "el crujido de una rama y el suave murmullo del agua acariciando los guijarros" y emocionarte con las sensaciones de un encuentro con los chimpancés en la selva y las montañas de Gombe recorriendo tu interior. Nadie es capaz como Jane de cautivar al público de forma tan maravillosa, despertando los espíritus y los corazones para enviar su mensaje eterno: "Tenemos la opción de usar el don de nuestras vidas para hacer del mundo un lugar mejor". Jane no se olvidó de recordar a quien hizo posible su sueño de ir a África, ya muchísimos años atrás, y de conectar positivamente con los pobladores del lugar: Vanne, su madre. Y tampoco de quien fuera su maestro, su primer y más querido maestro: Rusty, su perro de la infancia. Esto es muy emotivo sobre todo para quienes nos identificamos con ella en tantos aspectos de la vida.

Federico Bogdanowicz, Director ejecutivo del Instituto Jane Goodall, asistió a Jane en todo momento y demostró ser fantástico.

El jueves teníamos todo preparado para un encuentro mágico y soñado. A petición del Instituto Jane Goodall España, los coordinadores del proyecto de educación ambiental "Exploradores del Planeta Azul" de ANAGEF habíamos organizado, desde un mes atrás, una pequeña expedición marina. Elegimos nuestra querida Isla de Dragonera, Parque Natural, tan desconocida por el gran público, por su interés ecológico y su significado histórico como símbolo del éxito del amor a la Naturaleza de la gente, pues esta isla estuvo a punto de ser destruida por un plan de construcción de viviendas y hoteles que la habría sepultado para siempre bajo el cemento como a tantísimos otros lugares. La dirección del Parque Natural de Sa Dragonera, a cargo del sr.Martin Mayol, se ofreció en todo momento a colaborar con el acto, facilitando lo necesario para solventar todo tipo de dificultades de logística y las zodiacs de la guardería del Parque para lo que fuese necesario.

Y como si de un sueño en un mundo de fantasía se tratase, navegamos con nuestro pequeño llaüt alrededor de la isla de Dragonera, que se hizo mágica, con Jane y los componentes del Instituto: Ferrán, Mónica, Clara y el Profesor Roots. Nuestro fantástico patrón, Dani, dirigió el barco como nadie podría haberlo hecho pues a su profesionalidad impecable unió su dulce sonrisa y su saber estar.  

                                          

Jane conoció la importancia de las praderas de poseidonea que crecen bajo el impoluto azul de las aguas de la isla de los dragones; juntos observamos el vuelo casi lúdico de los cientos de gaviotas patiamarillas y también gaviotas de Audouin y los picados vertiginosos de los halcones de Eleonor, falcónidas marinas del Mediterráneo que viajan precisamente al África oriental durante el invierno y que tienen en Dragonera una de las mayores colonias del Mediterráneo Occidental.

Bajo aquellos acantilados, que esconden los misteriosos refugios de la pardela balear y uno de los que fueron los últimos refugios de la foca monje, quedamos en silencio durante unos minutos para escuchar el canto del mar rompiendo en la roca y el eco del grito del halcón de Eleonor respondiendo a David desde las alturas.

Le dimos a Jane una fantástica noticia: se movía por aquellas aguas, en aquellos días, una foca monje llegada de alguna parte desconocida. Una foca monje que había aparecido en Mallorca, precisamente en la isla de Dragonera, tras 50 años de ausencia de la especie en el archipiélago (no dejéis de leer el artículo "Focas en las Islas Baleares"). Era una noticia llena de ESPERANZA, algo que ella desea ver en el espíritu de todos. Así que le dijimos que estábamos seguros de que aquella foca había venido a su encuentro. A Jane le gustó la idea y propuso bautizarla con su nombre y aprovechar para que intentásemos mejorar o facilitar sus posibilidades de supervivencia en las Baleares con mayor protección en todos los ámbitos. ¡No era mala idea!.

Reímos y charlamos, justo las dos cosas que alimentan el espíritu cuando estás acompañado; sentimos, escuchamos y observamos, pues es maravilloso flotar sobre los abismos azules junto a los acantilados que Jane describió allí como "un paraíso para las aves".

Hablamos de algunos momentos vividos por ella y relatados en sus libros sobre chimpancés escritos en el corazón de África. Entonces, se le iluminaba el rostro y la mirada. Teníamos con nosotros nuestros valiosos y queridísimos libros "A través de la ventana" y "En la sombra del hombre", y Jane nos mostró a su amado David Greybeard. Después de ello, su mirada se perdió en el cielo, en Dragonera o en el infinito, y silenciosamente se sumergió, quizás, en sus selvas de Gombe.

En la foto vemos a nuestro capi llevando el llaüt con el que Jane conoció los valores naturales de las islas Baleares.

Hicimos tierra en la isla, donde nos esperaban algunas personas. La Consellera de Medio Ambiente estaba allí para saludarla y hablar unos minutos con ella, y después nos encontramos con los miembros de Baldea, una plataforma que reúne a los diferentes refugios de animales abandonados en las Baleares y están muy volcados en su labor, y con miembros del GOB. Ellos habían preparado un bonito recibimiento y una comida distendida y agradable. Jane pudo ver de cerca decenas de lagartijas de la especie endémica balear de la isla Dragonera (podarcis lilfordi giglioli), que son únicas en el mundo.

Los representantes de Baldea y del GOB le contaron algunas de sus actuaciones y proyectos, y el profesor Roots, por su parte, nos habló de los proyectos de educación ambiental del Instituto Jane Goodall a lo largo y ancho del planeta y nos presentó públicamente como miembros del grupo itinerante Roots & Shoots "Exploradores del Planeta Azul", agradeciéndonos los prismáticos nuevos (ver fotos adjuntas).

                                     

Posteriormente, David recibió de manos de Jane un premio del Programa BioDiverCiudad en el marco incomparable de la Isla de Dragonera.

                                                    

Con este bautizo Jane Goodall ofrece su confianza en nuestra filosofía de concienciación hacia el amor por la naturaleza, el respeto a la VIDA y a los animales y nuestra creencia en el valor de la acción individual.

Seguidamente, Jane se dirigió a Palma, al palacio de Marivent, para un encuentro privado con la Su Majestad La Reina Sofía, y aprovechó para tratar sobre problemas de conservación y de los derechos de los animales. Por la noche, siguiendo su apretadísimo programa, dio una conferencia pública en Caixa Forum. Hubo cientos de asistentes, por lo que muchos se quedaron sin poder entrar por falta de sitio e incluso hubo que habilitar una sala con circuito cerrado de televisión.

                                                       

Aquella conferencia fue simplemente maravillosa. Fue tan emotiva que hubo lágrimas e interminables y sonoros aplausos. Y es que ella abre su corazón para relatar sus vivencias y para hacernos sentir sus preocupaciones por el destino de la naturaleza y del mundo.                      

                                                         

ANAGEF y "Roots & Shoots Exploradores del Planeta Azul" agradece a todos los miembros del Instituto Jane Goodall España (su director Ferrán Guallar, su director ejecutivo Federico Bogdanowicz, Mónica Grau, Clara Burgués y el Profesor Roots), y a Jane Goodall su maravillosa visita y su estupenda acogida a nuestro proyecto.

Asimismo, agradecemos la colaboración desinteresada e insustituible de nuestro capitán, Dani, la ayuda de nuestra amiga Lines, de "La Mar de Gente", y de Sergi Torres, que nos ayudó con las primeras gestiones para el encuentro con Jane cuando nos encontrábamos todos en Islas Espóradas con la organización MOm.

Carta de Jane sobre la visita en relatos y artículos: "Mi visita a España".

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